domingo, 1 de septiembre de 2013

El abuelo crea, el hijo consolida, y el nieto dilapida

La citada es una frase repetida miles de veces, muy desgraciadamente, miles de veces, y para asombro de muchos con frecuencia se hace realidad. Parece que tenemos problemas para transmitir a nuestros hijos el valor del esfuerzo, de la contención, pues vivimos en la sociedad del aquí y el ahora. ¿Qué es lo que piensan los lectores al respecto?

Pues hay que dar a lo dicho bastante razón, a tal punto que, es más que posible que, con el devenir de los tiempos, la riqueza transmitida de una generación a otra ni siquiera llegue a utilizarse.

El problema evidentemente es educacional, desafortunada y desgraciadamente, día a día venimos asistiendo impávidos a muestras, que evidencian los derroteros equivocados por los que en la actualidad, se conduce la educación de los hijos. Si a ello le sumamos las despreciables políticas de educación a las que los diferentes gobiernos, sean de la ideología que sean, imponen desde sus ideales, abstrayéndose impunemente a la realidad y necesidades sociales.

Todo ello nos está conduciendo a: pérdida de valores, pérdida de respeto a la sociedad, y lo que es peor, ningún síntoma de implicación en asumir la realidad, y que no se enerven los puristas, asumiendo la injusticia que conlleva la generalización de algo, pero dejando esta constancia de lado, dejándose llevar por lo que mayoritariamente transluce en la actualidad social.

Para muestra basta un botón.

Hace poco se leyó en un diario de tirada nacional, el siguiente articulo:

Unos padres denuncian al Centro de IES "Jerónimo Gonzalez" en Langreo - Asturias (ESPAÑA), ante la Consejería de Educación, por no permitir, el citado centro, acudir a su hijo con gorra. Los argumentos; de lo más variopinto, eso sí ya muy manidos y desgraciadamente usados con un clarísimo "sin sentido". Pero repasemos los argumentos que los padres realizaron en defensa del agraviado hijo;

 "La gorra forma parte de su personalidad" (sic.)

"Coacción a su libertad" (sic.)

"Acoso y humillación" (sic.)

"Atentado y recorte a su libertad de expresión" (sic.)

Como se observa, todo un principio de inculcación de respeto; ahí tenemos un claro ejemplo de la educación que se da a los hijos hoy día, les enseñamos a luchar por: "LLEVAR LA GORRA PUESTA AL INSTITUTO".

Pero el lector debe preguntarse; ¿se puede ser más patético? Pues eso, que con esos mimbres, tendremos estos cestos.

Al pan, pan, y al vino por favor dos vasos.

Para que una persona acumule riqueza y no termine gastando la riqueza acumulada por otros, se necesita que haya cierta cuota de sacrificio (la de los abuelos), o al menos haber pasado ciertas privaciones en la niñez (la de los padres, que así tal vez y si luego no se sacrificaron mucho, al menos no gastan insensatamente, y por lo general conservan lo principal de la riqueza que les dejaron). No siempre, pero el problema generalmente está en los nietos o los bisnietos, que si no se les enseña contención en la niñez, luego son unos desgraciados, pues no valoran nada, y en muchos casos terminan pobres en la vejez.

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